Nuestra Historia

Nuestra historia comienza el 6 de diciembre de 2.014 en el Valle de Salta, cuando Tres Log.’. Simbólicas se agruparon bajo el Nombre de Gran Oriente del Norte Argentino. Las Log.’. eran Dr. Mariano Moreno N°1 del Vall. de Salta, Cnel. José de Moldes N°2 del Vall. de Guemes y Gral. José de San Martín N°3 del Vall. de Jujuy.

Nuestro padrino fue el G.’.O.’.F.’.R.’.A.’. Gran Oriente Federal de la República Argentina, con quienes creamos el Espacio Masónico de Argentina contando también con la participación de La Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain para la República Argentina.

El 21 de enero de 2.015 nos afiliamos a GLUA (Grandes Logias Unidas de América) y a partir de allí celebramos 25 Tratados de Amistad y Reconocimiento con diferentes Potencias Masónicas.

Resultado de un intenso trabajo, comenzaron a afiliarse Logias ajenas a la jurisdicción del Norte Argentino, la Primera fue Unión del Sur N°5 del Vall. de Córdoba, luego siguieron los talleres de Concordia y Buenos Aires.

En 2.017 conformamos junto al Gran Oriente Mixto de Ritos de Argentina y Gran Oriente Central de la República Argentina el Pacto del Buen Ayre.

El 20 de marzo de 2.020, las Dignidades de cada una de las Log.’. del Gran Oriente del Norte Argentino se reunieron en el Vall.’. de Salta para realizar las elecciones correspondientes al cambio de autoridades de nuestra Institución que por Reglamento dictamina.

El 18 de abril se reunió el Gran Oriente y se determinó cambiar el nombre de la Orden concluyendo con la siguiente Acta, de la cual extrajimos un fragmento:

“En la ciudad de General Güemes, Provincia de Salta, siendo mediodía en punto del día 18 de abril de 2.020 e.’.v.’., se reunieron los miembros del Consejo de la Orden, para tratar importantes temas de interés para la Orden; entre otras cosas, rebautizarla bajo el nombre de Gran Oriente de la Nación Argentina, respetando así las siglas con la que nuestro oriente es conocido en el mundo masónico. G.’.O.’.N.’.Ar.’.

(…) Este cambio en el nombre de la Orden obedece a:

Que la anterior nomenclatura abarcaba solo una región específica de la República Argentina y que al fortalecer nuestras bases, incorporando talleres que se encuentran fuera de esta jurisdicción, creímos necesario colocar una denominación de mayor alcance.

(…) Por tal motivo, los VVMM reunidos a mediodía en punto determinaron:

Que nuestro Oriente está en plena expansión, por lo que es menester una reorganización inmediata de sus talleres y metales que forman nuestra fraternal cadena.

Que al sumarse nuevas log.’. y tr.’. cuya ubicación se encuentra fuera de la jurisdicción del Norte Argentino, debemos establecer nuevos dignatarios que permitan la comunicación y el fortalecimiento de lazos fraternales entre nuestros hermanos.

Que la reestructuración de este Oriente permitirá estar más activos con respecto a las comunicaciones con las demás Potencias Masónicas que nos reconocen y reconocemos.

Que de ninguna manera, esta renovación alterará los Principios que fundamentaron nuestro origen. (…)

Por tales motivos, el GRAN ORIENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA seguirá trabajando como lo viene haciendo, encuadrado en las tradicionales fuentes del Derecho Masónico, los antiguos linderos y los usos y costumbres de la Masonería Universal, respetando la jurisdicción de otros Grandes Orientes.

Inspirados por los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, teniendo en cuenta que la Masonería es un movimiento filosófico donde tienen cabida todas las tendencias morales y convicciones favorables al mejoramiento de la humanidad. No adherimos a ninguna tendencia política ni religiosa en particular, ni ellas son condiciones necesarias de membresía.

Junto con esto, el Gran Oriente de la Nación Argentina declara que sus miembros respetan las leyes del país en que residen, aman la paz y rechazan toda forma de explotación del hombre; al tiempo que ejercen la beneficencia sin ostentación alguna. Proclama la indefectible fidelidad y lealtad de sus miembros a sus Patrias respectivas y obediencia a las leyes de los países que les dan asilo.

El Gran Oriente de la Nación Argentina recibe entre sus miembros a hombres y mujeres mayores de edad, libres y de buenas costumbres, con sólidos valores éticos y filantrópicos.

Para todos los cuerpos bajo su jurisdicción, el Volumen de la Ley Sagrada es la Biblia o la constitución de la República Argentina, y si hubiere algún taller en el extranjero será la constitución de ese Estado.

Ni el Gran Oriente de la Nación Argentina, ni ninguno de sus miembros, se inmiscuyen en controversia alguna sobre temas políticos o religiosos; aunque están autorizadas las exposiciones de temas de esa índole seguidas de intercambios y de puntos de vista.