QH Mario Moreno – “Humor, valores e inteligencia”

Yo estoy de acuerdo con todo lo que dijo el representante de Salchichonia (alusión a Alemania) con humildad, con humildad de albañiles no agremiados debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio, el día que lo logremos podemos decir que nos volamos la barda (risas). Pero no la barda de las ideas, ¡eso no!, ¡nunca!, el día que pensemos igual y actuemos igual dejaremos de ser hombres para convertirnos en máquinas, en autómatas.

Estas palabras corresponden a parte del discurso que nuestro Querido Hermano, Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, “Cantinflas”, diera en su película “Su Excelencia”, y aquí podemos entrever a quienes se refiere como “Albañiles no agremiados”.

A continuación una breve reseña suya.

Mario Moreno “Cantinflas” ingresó a la masonería en 1948 en la Logia “Chilam Balam”, localizada en el barrio de San Rafael, en el Distrito Federal, auspiciada por la Gran Logia del Valle de México, dependiente del Gran Oriente de México.

Al poco tiempo realizaría su pase a Compañero y finalmente fue elevado al Grado de Maestro masón. Posteriormente fue nombrado grado 33 Honorario del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 
Tras la muerte del actor, se constituyó in memoriam la logia “Mario Moreno Cantinflas” Nº 177, dependiente de la Gran Logia del Valle de México.

Las ideas filomasónicas de Mario Moreno “Cantinflas” queda patente en el papel de embajador mexicano en la Organización de Naciones Unidas que protagoniza en 1966 en la película “Su Excelencia”.

Allí se presenta como albañil no agremiado, es decir, masón libre o franc-masón para pronunciar un articulado discurso ante la ONU en el que el diplomático deberá elegir una de las potencias emergentes en la Guerra Fría; EE.UU. (“Colorados”) o la U.R.S.S. (“Verdes”) y posicionarse ante otros países como Alemania (Salchichonia), etc.


El diplomático mexicano defiende que las personas deben ser librepensadoras y tolerantes. En la película se contemplan algunas muertes provocadas por las divergencias políticas de los individuos, promoviendo así el beneficio del poder. El cómico defiende que no se debe ir en contra de la ley de Dios pese a que la Humanidad sea destructiva y que si no se camina hacia valores como la tolerancia, la fraternidad o el respeto, el mundo acabará destruido. 

Finalmente “Cantinflas” pasó a decorar el oriente eterno el 20 de Octubre de 1993.