13 de Junio, Día del Escritor

Hoy,13 de junio, en la Argentina celebramos El “Día del Escritor”, en honor al nacimiento de Leopoldo Lugones (1874-1938), un artista que a través de sus variadas obras lideró la vanguardia literaria del modernismo de finales del siglo XIX.

Luego de pasar su infancia y adolescencia en Córdoba y Santiago del Estero, Leopoldo Lugones se radicó en Buenos Aires en el año 1895. Obtuvo el grado de Capitán de la Guardia Nacional, se incorporó a la redacción del diario El Tiempo y fundó el periódico socialista “La Montaña”, con José Ingenieros, también ejerció la dirección del periódico anticlerical “El pensamiento libre”.

Fue uno de los grandes poetas hispanos, elogiado por Borges y llamado por Rubén Darío “la nota más vibrante de la poesía argentina”, Leopoldo Lugones es una figura de la literatura argentina sobre quien mucho se ha dicho y polemizado.

Se conoce que el autor de “La Guerra Gaucha” tuvo gran interés por el espiritismo, el esoterismo, la radiestesia, la quirología, la homeopatía y la parapsicología. Fruto de tales motivaciones publicó el libro “Las Fuerzas Extrañas”.

El autor de Cuentos Fatales tuvo intensa actividad masónica. Fue iniciado en la Orden Masónica de la Argentina – la misma que tuvo por Gran Maestre a Domingo Faustino Sarmiento – el 13 de noviembre de 1899 en la Logia Libertad Rivadavia Nº 51.

Obtuvo el grado de maestro el 10 de abril de 1900. El 1 de octubre de 1902 se incorporó a la Logia Confraternidad Argentina Nº 2. De 1905 a 1906 fue Gran Primer Vigilante. De 1906 a 1907 fue Pro Gran Maestre. A partir del 8 de marzo de 1906 formó parte – en calidad de miembro activo – del Supremo Consejo del Grado 33 para la República Argentina. Tras el derrocamiento de Hipólito Irigoyen (lo que fue apoyado por Lugones) quien también era Hermano Masón, el escritor se alejó de la Orden.

Fue seguidor de la Teosofía, un movimiento filosófico, religioso y esotérico a la vez, que afirma tener una inspiración especial de lo divino por medio del desarrollo espiritual. En la Argentina, la Teosofía estuvo relacionada con los miembros de las “logias del Derecho Humano” una orden masónica internacional creada en París a fines del siglo XIX y que desde su fundación aceptó la incorporación tanto de varones como de mujeres.

En 1925 Albert Eistein visita la Argentina; uno de quienes estará todo el tiempo a su lado es, precisamente, Leopoldo Lugones. El autor de “Lunario Sentimental” era el delegado argentino ante la Comisión de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones (organismo anterior a las Naciones Unidas) presidida por el notable filósofo francés Henri Bergson. Einstein también formaba parte.

Lugones, aprovechando esa personal relación con el físico, lo invitó a la Argentina. Entusiasmado con los resultados de la visita, el autor de “Romances del Río Seco”, advirtiendo los sucesos que estaban aconteciendo en Alemania, lanza un llamado para recaudar fondos y radicar al notable físico en nuestro país.

Con esta sencilla reseña el Gran Oriente de la Nación Argentina desea rendir homenaje al QH Leopoldo Lugones y todos los escritores quienes mantienen libre a la palabra y difunden con alas de verdad los preceptos de nuestra augusta institución.

«Mi querido maestro y amigo: Tengo mucho gusto de saludarle con el afecto y la admiración que siempre he sentido por usted, en ocasión de decirle que se halla en París, desde hace varios días, el señor don Leopoldo Lugones, el intelectual más fuerte del continente latinoamericano, al mismo tiempo que dado a los estudios de ocultismo; por otra parte, tiene un alto grado en la masonería argentina. El señor Lugones me ha manifestado el deseo que tiene de verle a usted. Así, pues, yo estaría contento de saber si usted podría almorzar con él y conmigo, el día que a usted le fuera posible, o si no, de recibir dos letras suyas diciéndome cuándo puede recibirnos y dónde. Además, le participo que se me ha confiado la dirección del Magazine Mundial, para cuyas páginas yo desearía producciones de usted, mi querido maestro y amigo, producciones que Mundial, la más fuerte revista que en su género ha aparecido en español, remunerará lo más dignamente posible que le permita su presupuesto de pago. Le ruego acepte una vez más el sincero testimonio de afecto y admiración que le presenta su seguro servidor y amigo, Rubén Darío. París, 30 de abril, 1911».

Carta de Rubén Darío a un QH francés donde menciona la filiación a nuestra orden de Leopoldo Lugones.